EN PLENO SIGLO XXI

Todos dejamos de entender las cosas en algún momento


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Auschwitz

1942. In the middle of World War II and with the world upside down, Germany decided to start with one of the worst genocides in history. Hitler and company, believed that individual’s characteristics were determined by their “race”. To carry out its ideology, the Third Reich used ideas from German social Darwinists. They believed that human beings were divided in races and they, inherited their genetic characteristics from generation to generation. But, they did not speak just about physical concepts, but also mental aspects or different personal skills.

Thus, they ruled that the Aryan race did not have to be “mixed with any other”. They did believe that exterminated Jews or Gypsies was their solution… And moreover: homosexuals, disabled, prisoners of war or simply anyone they wanted.

Scherl: BDM- Mädchen bei einer Gymnastikvorführung 7525-41

To cexecute all these atrocities, the concentration camps came. One of the most known, Auschwitz, the largest one, created by the Nazi army.

Foto: María Subirán

The famous entrance to the camp with the slogan: “Work will set you free”

 59 km from Krakow, the complex comprised 3 different fields that were opened with the pass of the years.

I remember when I was a child and I first heard this story. “Let’s Improve a group of individuals killing another”. At the time, it made no sense. Today, even less.          But for some reason, I needed to go. I wanted to see everything with my own eyes and finally understand what was going on there.

Transported in totally closed wagons for days with no food, no drink, no air … As if they were merchandise.

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The entrance of the train with prisoners

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One of the wagons that was used to carry prisoners

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Once arrived, they found the worst place they could imagine.

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No beds or rooms. Wood and straw, like animals. And what about all those who supervised the camp? No words, no one. Either by their families that were living with this terrible slaughter views from their beautiful houses.

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What they called “beds”

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Latrines

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Lives and lives, lifeless. Families, children, elderly … tortured and killed every day as if their lives were worth less than their murderers

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Ashes from some of the victims

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If there was a voice that screamed against all this, never heard, or at least not loud enough.

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And even if today it seems like there are only ruins left, the memory of the million and a half people who died in Auschwitz, is still alive and it always will.

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Rests of the gas chamber

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Hablemos

Hablemos de respeto, de tolerancia. Vamos por fin, a hablar de conflicto. De ideales y creencias.  Si queréis, podemos hablar incluso de la vida en su sentido más estricto. Algunos, por el mero hecho de hablar, se aventurarán a decir que han encontrado paz en medio de tanta guerra. Otros, van y distinguen entre  buenos y malos. ¿Buenos?, aquí somos todos igual de malos. Pulidos a partir del mismo material. Una mezcla de odio, venganza y avaricia. Pura sed de poder.

HablemosGobernadas por hombres y mujeres que no creen en alianzas, vivimos en un mundo en el que a quién más se tema y quién más tenga, gana.  Al final, solo somos meros títeres manejados por los ideales que marcan nuestras fronteras. Sí, fronteras, esas líneas que a veces es incluso mejor no cruzar. Creemos más en una frontera que en una persona. Al fin y al cabo, ¿qué es un mapa? Esos ideales de los que hablo, se basan en partir el mundo en trozos, unos más grandes que otros. Porciones de tierra y agua por las que ha habido tanta muerte que es incalculable, inenarrable.

EEUU, tan admirado como temido, entre otras cosas, por tener en sus manos un armamento capaz de destruir el mundo en segundos. Unos por encima de otros. Pisándonos. Arrancándonos todo de las manos y llamándolo “acuerdos”. Muchas veces escucharás eso de, “el mundo es un lugar oscuro”, pues bien, lo es. ¿Sabes por qué? Porque pocos somos los que queremos darle color. Nos hemos acostumbrado a esta tonalidad.  Nos quieren vender que todo esto tiene una explicación, pero yo ya no compro nada. Tanto jurista, tanto político, tanto experto…¿Para qué?

Nos quedamos tranquilamente en el sofá mientras fuera todo se desmorona. ¿Y que nos queda?, es decir, ¿cómo explicar que la única guerra que existe, es la del hombre en su propia contra?  Todo eso del terrorismo. Tantas bombas, tantas guerras, los llantos, la sangre… Por no hablar de los vídeos. Quizá venga de otro planeta o simplemente, no entienda el mío. No sé. Lo único que tengo claro es que si somos algo, es cada vez menos humanos.

A pesar de todo, sé que creer nos salva. O al menos, nos mantiene “vivos”. Todo eso de la fe y la esperanza… El pensar que, al final, podremos fundirnos juntos en algo mejor o al menos, más humano. Es lo que aportamos tu y yo y cualquiera que esté en esta guerra. Porque aunque no lo ponga en ningún libro, esta es la única que vale. Hablo ahora de la que lucha por la vida, no en contra de ella. Menos matar y más vivir. Y cuando digo vivir, también hablo de convivir.

Así que si hoy hay que hablar de algo, que sea de realidad.